Tu cuerpo es diferente a otros, al igual que las marcas que lo surcan. Cada tipo de cicatriz responde a un recuerdo, y a la forma que tiene el organismo para responder a una lesión…

La cicatrización es un proceso mediante el cual se repara una herida en la piel; para ello existen dos alternativas de cierre: por sutura o por la regeneración natural de las células de la epidermis”.

Que no dañen tu autoestima…

La parte más importante de esto es cuidar que los bordes queden parejos, que la herida no se seque y que, de preferencia, no se forme costra, para que la cicatrización sea más estética.

Sin embargo, existen cuestiones genéticas o descuidos que puede ocasionar que el cuerpo cicatrice de diferentes formas:

  1. Normotróficas. Se presenta como una fina línea del color de la piel de una tonalidad un poco rojiza.
  2. Atróficas. Muchas veces son el resultado de padecimientos como el acné o la viruela. Son pequeños hoyos, siempre por debajo del nivel de la piel circundante, que se producen cuando la herida no permite que se genere la cantidad suficiente de colágeno para formar nuevo tejido.
  3. Hipertróficas. Aparece cuando se produce un exceso de colágeno en la zona de la herida. Son cicatrices gruesas que sobrepasan el nivel de la superficie normal de la piel. Su color suele ser púrpura o un rojo intenso.

 

Para evitar una cicatrización se debe mantener humedad la herida, evitar que se seque o infecte. Una vez que cure es conveniente cubrirla con protector solar y una crema que elimine las manchas”,

POR: DIANA OLIVA      SALUD180.COM